Abril: Médicos y sus colaboradores en zonas de Guerra

Recemos por los médicos y el personal humanitario presente en zonas de guerra, que arriesgan su propia vida para salvar la vida de los otros.

Papa Francisco – Abril 2019

La presencia de los médicos, de los enfermeros y del resto del personal sanitario en las zonas devastadas por los conflictos, es un signo de esperanza.
Son personas sabias, valientes, buenas; que, siguiendo su vocación, trabajan en condiciones extremadamente peligrosas.
Recemos por los médicos y el personal humanitario presente en zonas de guerra, que arriesgan su propia vida para salvar la vida de los otros.

Credits

Pope’s Worldwide Prayer Network

Campaign title:

The Pope Video – April 2019: Doctors and their Collaborators in War-Torn Areas.

Idea and project coordination:

La Machi

Creative agency:

La Machi

Pope Francis shooting:

Centro Televisivo Vaticano

Production house:

Adhoc

Sound mixing & music:

Índigo Music Design

NOTA DE PRENSA

Francisco pide que recen por los médicos y sus colaboradores en zonas de guerra

En ‘El Video del Papa’ de abril, el Santo Padre alaba la labor de los médicos y el personal humanitario presentes en zonas de conflicto, que arriesgan su propia vida para salvar la vida de los otros.

(Ciudad del Vaticano, 4 de abril de 2019) – En El Video del Papa del mes de abril, el Papa Francisco pide a los católicos que recen por los médicos, enfermeros, personal sanitario y humanitario en zonas de guerra. También asegura que la presencia de estos profesionales en territorios en conflicto es un signo de esperanza para muchos, porque “arriesgan su vida para salvar la vida de los otros” y muestran el lado más humano y misericordioso de la guerra.

Como decía su Santidad Pablo VI en la celebración de la XI Jornada de la Paz en 1978: los médicos son “personas doctas, valientes y buenas que, que han hecho de la ciencia y el arte sanitario su vocación y su profesión”. A lo que el Papa Francisco añadía en 2016 –en su Discurso ante una representación de médicos españoles y latinoamericanos en el Vaticano–: el compromiso de los médicos “no solo se apoya en su competencia técnica, sino principalmente en su actitud compasiva y misericordiosa hacia los que sufren en el cuerpo y en el espíritu. La compasión es de alguna manera el alma misma de la medicina. La compasión no es lástima, es padecer-con”.

Actualmente, existen más de 20 conflictos armados en el mundo, de los cuales 7 –según ACNUR– han causado un mayor número de víctimas y desplazados forzados: Yemen, Irak, Siria, Sudán del Sur, Somalia, Afganistán y Ucrania, además de la República Democrática del Congo o la República Centroafricana, que se encuentran en conflicto constante desde hace años. Como denuncian diversas organizaciones humanitarias, en las guerras de hoy, los hospitales y centros sanitarios ya no pueden considerarse un lugar seguro, porque son bombardeados de manera rutinaria como objetivos bélicos, en contra de lo que manda el Derecho Internacional Humanitario.

El Padre Frédéric Fornos, Director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa (incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil) recuerda que en los conflictos armados son los civiles las principales víctimas, “por eso el personal de salud en zonas de guerra es esencial. Salvan vidas y alivian sufrimiento en condiciones peligrosas”. Sin embargo, muchas veces son atacados, en vez de que se respete el derecho internacional humanitario. “Recordemos y recemos por estos hombres y mujeres que ofrecen la propia vida para salvar la vida de los otros”. Como lo indicó el Papa Francisco en Gaudete et Exsultate [5] “el ofrecimiento de la propia vida por los demás es también camino de santidad”. Es también lo que dijo Francisco el encuentro con la Cruz Roja italiana el 27 de enero de 2018, donde añadió: “El Buen Samaritano no somete al hombre herido a ningún examen previo, no lo juzga y no subordina su ayuda a las prerrogativas morales, ni siquiera a las religiosas”.

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